¡Tu perro sí habla! Pero habla con el cuerpo

¿Tu perro sí habla? Juan José, embajador de Nutriss, nos cuenta cómo interpretar el lenguaje corporal de los perros y reconocer esas señales que pueden decirnos mucho sobre cómo se sienten.

Los perros se comunican constantemente a través de su cuerpo. Un bostezo, un movimiento de cabeza o un lengüetazo pueden tener diferentes significados según el contexto. Por eso, aprender a observar estas señales nos ayuda a entender mejor a nuestro perro, respetar sus espacios y acompañarlo de una manera más consciente.

un verdadero Dog Lover sabe

¿Qué te está diciendo tu perro?

Hay algunos gestos que los perros utilizan para gestionar momentos que pueden resultar incómodos o generarles tensión. Se conocen como señales de calma y aprender a reconocerlas puede cambiar la forma en que nos relacionamos con ellos.

Mira algunas de las más comunes.

Bostezar

Sí, puede tener sueño, pero si bosteza mientras lo abrazas o durante una situación tensa, puede estar sintiéndose incómodo.

Por eso, antes de asumir que simplemente está cansado, observa qué está pasando a su alrededor y presta atención a las demás señales de su cuerpo.


Lamerse el hocico

Ese lengüetazo rápido que aparece cuando alguien se acerca demasiado puede ser una señal de tensión.

Pero no saquemos conclusiones tan rápido: un perro puede lamerse el hocico por diferentes razones. Lo importante es observar el contexto y qué otras señales aparecen al mismo tiempo.


Girar la cabeza

Si aparta la mirada o voltea la cara mientras lo acaricias, quizás necesita un poco de espacio.

No todos los perros disfrutan las caricias de la misma manera. Aprender a reconocer cuándo busca contacto y cuándo prefiere estar tranquilo también hace parte de conocerlo.


Sacudir el cuerpo

Si lo hace después de un encuentro intenso, podría estar liberando tensión.

Observa qué ocurrió antes de que se sacudiera. Mirar el contexto te ayudará a entender mejor lo que puede estar comunicando.


Olfatear el suelo

A veces está siguiendo un olor interesante; otras, puede estar intentando gestionar una interacción que le resulta incómoda.

Olfatear también es una manera natural de explorar y conocer su entorno, así que no todo olfateo significa que algo le preocupa.


La clave está en mirar el conjunto.

Un bostezo no siempre significa estrés y lamerse el hocico no necesariamente indica incomodidad. Para interpretar el lenguaje corporal de los perros hay que observar el contexto y prestar atención a las demás señales de su cuerpo.


¿Y qué hacemos si notamos estas señales?

Lo primero es bajar la intensidad de la situación.

Dale espacio, no insistas con las caricias y permite que se aleje si quiere. Tu perro no necesita gruñir ni intentar morder para que tomemos en serio que está incómodo.

Reconocer sus señales antes de que la situación aumente de intensidad nos permite responder de una manera más respetuosa con sus necesidades.

A veces, cuidarlo también significa saber cuándo acercarnos y cuándo darle un poco de espacio.

lenguaje corporal de los perros

¿Qué cosas pueden estresar a tu perro?

No hace falta que ocurra algo extraordinario. El estrés puede aparecer por situaciones cotidianas como:

  • Mucho ruido, visitas o demasiados estímulos al mismo tiempo.
  • No tener un lugar tranquilo para descansar.
  • Cambios en la rutina.
  • Encuentros forzados con personas o con otros perros.
  • Situaciones que le generan frustración o que no sabe cómo manejar, como entrenar algo muy difícil.
  • Dolor o algún malestar físico.

Y ojo: cada perro es un mundo. Lo que a uno le encanta, a otro puede darle miedo o parecerle incómodo.

También presta atención si notas que jadea demasiado sin haber hecho ejercicio, no logra quedarse quieto, se esconde con frecuencia o empieza a reaccionar de una forma diferente a la usual.

Si estos cambios persisten o aparecen de un momento a otro, lo mejor es consultar con un veterinario para recibir una orientación adecuada.


Hábitos sencillos para cuidar su bienestar

La buena noticia es que no necesitas comprar mil juguetes ni convertirte en un payaso para mejorar el día de tu perro.

A veces, pequeños cambios en su rutina pueden hacer una gran diferencia.


Déjalo olfatear durante los paseos

No todo es caminar rápido y hacer kilómetros.

Dale tiempo para explorar, investigar olores y conocer su entorno a su ritmo. Olfatear es una parte importante de la forma en que los perros interactúan con lo que los rodea.


Jueguen a buscar cosas

Esconde premios por la casa y deja que use la nariz para encontrarlos.

Es una actividad sencilla que le ofrece estimulación y entretenimiento. Incluso puedes aprovechar parte de su ración de alimento para hacer juegos de búsqueda en casa.


Cuida sus horas de descanso

Tu perro necesita un lugar cómodo y tranquilo donde pueda dormir sin que lo estén molestando a cada rato.

Así como es importante compartir momentos juntos, también lo es permitirle descansar cuando lo necesita.


Respeta su espacio

No todos los perros disfrutan los abrazos, las caricias interminables o los saludos con desconocidos.

Aprende a reconocer cuándo busca contacto y cuándo prefiere estar tranquilo. Respetar sus señales es una manera de conocerlo y acompañarlo mejor.


No te olvides de su alimentación

Ofrecerle un alimento completo y balanceado, adecuado para su edad y sus necesidades, también es parte de cuidar su bienestar.

Además, puedes aprovechar parte de su ración para hacer juegos de búsqueda en casa y convertir un momento cotidiano en una oportunidad de estimulación.


Parce, aprender a escucharlo también es cuidarlo

A veces pensamos que un perro feliz es el que siempre está jugando, saluda a todo el mundo y se deja acariciar por cualquiera.

Pero también es feliz el perro que puede descansar tranquilo, explorar a su ritmo y decir “ahora no” sin que lo obliguen a interactuar.

Entonces, la próxima vez que tu perro gire la cabeza, se lama el hocico o se aleje de una situación, tómate un segundito para “leerlo”.

Quizás no está siendo terco ni antipático. Quizás simplemente necesita un poquito de espacio.

Para recordar…

Tu perro sí habla. Aprender a entender su cuerpo es una forma de escucharlo mejor y ayudarlo a vivir más tranquilo.

Porque cuando conoces sus señales, encuentras nuevas formas de cuidarlo y fortalecer ese vínculo que construyen todos los días.

En Nutriss creemos que nutrir la vida de nuestros perros también significa aprender a conocerlos, respetarlos y acompañarlos. Sigue descubriendo con nosotros más consejos para cuidar a quien te nutre la vida.

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