No olvides su identificación
Durante las vacaciones pueden aumentar las situaciones en las que un perro puede perderse: nuevos olores, espacios desconocidos, puertas abiertas o momentos de distracción.
Para reducir riesgos:
Mantén sus datos actualizados
Asegúrate de que tenga:
- Placa con información de contacto.
- Datos actualizados si cuenta con microchip.
- Identificación visible.
Es un detalle sencillo que puede marcar una gran diferencia si ocurre algún imprevisto.
Prepara un botiquín básico
No necesitas llevar una clínica veterinaria completa, pero sí algunos elementos que pueden ser útiles durante el viaje.
Un botiquín básico puede incluir:
- Gasas.
- Solución salina.
- Elementos de limpieza.
- Medicamentos previamente formulados por el veterinario.
- Tratamientos que tu perro utilice regularmente.
Además, es recomendable guardar:
- El contacto de tu veterinario de confianza.
- La ubicación de una clínica veterinaria cercana al destino.
Esperamos no necesitarlo, pero tener esta información preparada ayuda a actuar mejor ante una emergencia.
La alimentación también viaja contigo
Uno de los errores más frecuentes durante las vacaciones es cambiar la alimentación del perro porque resulta más fácil comprar otro alimento en el destino.
Sin embargo, el cambio de ambiente ya representa una adaptación para su organismo. Si además se realiza un cambio brusco de alimento, pueden aparecer molestias digestivas como vómito, diarrea o rechazo del alimento.
Lleva su alimento habitual durante el viaje
La recomendación es llevar suficiente alimento para toda la estadía y algunos días adicionales por si surge algún imprevisto.
Mantener su alimentación ayuda a conservar una rutina conocida durante un momento lleno de cambios.
Nutriss acompaña sus vacaciones
Si tu perro consume Nutriss, puedes continuar con su alimentación habitual durante el viaje.
Además, sus variedades Nutriss sabor Pollo y Vegetales y Nutriss sabor Carne y Vegetales permiten ofrecer variedad entre sabores sin necesidad de realizar una transición gradual, lo que facilita mantener una experiencia diferente durante las vacaciones sin cambiar su nutrición.
Porque variar sus sabores también puede ser una forma de disfrutar juntos, manteniendo el cuidado de su alimentación.
Las mejores vacaciones son aquellas donde todos disfrutan
Los perros no recuerdan el nombre del hotel ni la cantidad de kilómetros recorridos. Lo que realmente construye su experiencia son los momentos compartidos: los paseos, las nuevas exploraciones y el tiempo junto a su familia.
Preparar unas vacaciones seguras no significa complicar el viaje. Significa anticiparse a esos pequeños detalles que hacen una gran diferencia.
Una revisión veterinaria, un plan sanitario adecuado, una alimentación constante y un destino pensado también para ellos pueden convertir un viaje en una experiencia inolvidable.