¿Cómo se transmite la rabia en gatos?
La principal vía de transmisión es el contacto con saliva de un animal infectado, generalmente a través de una mordedura. También puede ocurrir mediante arañazos o cuando la saliva entra en contacto con mucosas o piel lesionada.
¿Cómo se contagia la rabia a los gatos?
Un gato puede estar expuesto si tiene contacto con un mamífero infectado, especialmente mediante una mordedura.
Por eso es importante prestar atención si un gato tiene una mordedura de otro animal, particularmente cuando se trata de un animal silvestre o cuando no se conoce su estado sanitario.
Los gatos que tienen acceso al exterior pueden tener mayores oportunidades de entrar en contacto con fauna silvestre, por lo que las medidas preventivas son especialmente importantes.
Síntomas y signos de rabia en gatos
Los síntomas de rabia en gatos pueden variar, pero los cambios repentinos de comportamiento y algunos signos neurológicos requieren atención veterinaria.
En gatos, la forma denominada rabia furiosa puede manifestarse con ansiedad, excitabilidad o agresividad, alternadas con periodos de depresión.
Algunas señales que pueden llamar la atención incluyen:
- Cambios repentinos de comportamiento.
- Excitación o agitación inusual.
- Agresividad sin causa aparente.
- Periodos de depresión.
- Alteraciones neurológicas.
- Dificultad para moverse o cambios en la coordinación.
Es importante no intentar determinar por cuenta propia si un gato tiene rabia únicamente por observar estos signos. Muchos cambios de comportamiento pueden tener otras causas, por lo que cualquier sospecha requiere valoración profesional.
¿Qué hacer ante una posible exposición?
Si tu gato ha sido mordido o arañado por un animal que podría estar infectado, no es recomendable esperar a que aparezcan síntomas.
Lo indicado es contactar cuanto antes a un médico veterinario para valorar la situación y determinar las medidas correspondientes.
Si una persona tuvo contacto con la saliva de un animal potencialmente rabioso mediante una mordedura, arañazo o contacto con una herida o mucosa, también debe buscar atención médica de inmediato. La OMS recomienda lavar la herida con agua y jabón durante al menos 15 minutos y recibir valoración médica para determinar si necesita profilaxis posexposición.
No se debe manipular de manera innecesaria a un animal sospechoso de tener rabia ni intentar tratarlo en casa.